Dedé tuvo tres grandiosas ideas mientras volvía a casa desde su trabajo. Dejaría a su pareja esa misma noche y no volvería mañana a la oficina. Su tercer propósito no se podía hacer de un día para otro, pero empezaría los trámites para liquidar todas sus propiedades a las 8.30 horas, cuando abriese su banco.
La gente piensa que es dificil cambiar de vida, pero en realidad se trata de proponérselo y pensar en uno mismo. Dedé sabía que había muy pocas salidas reales para todos los problemas que tenía, y era demasiado optimista como para quitarse la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario